UN VERANO QUE YA NO CABE EN IBIZA
Las islas, en especial Ibiza, sufren una presión demográfica y ambiental que va en aumento

Los vehículos saturan la isla
Ibiza afronta cada temporada alta con la sensación de haber sobrepasado su capacidad real. La imagen idílica que durante décadas ha alimentado el imaginario global —la “isla blanca”, la “capital de la libertad”, el “epicentro de la fiesta”— convive hoy con un escenario de saturación que se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales, económicos y ambientales del archipiélago balear.
